martes, 23 de noviembre de 2010

Grrrrr!

A ti, quien DEBES leer esto.

Te dije que haría algo así. Tú perfectamente lo sabías y no puedes ponerme esa cara. Ahorita no. Te pregunto si estás bien, no me respondes. Estás como ausente, lo que te hace más sexy. Estás leyendo, por eso me alejo con tanta cautela. Yo dejé de molestarte cuando lo noté. Sin embargo, me ves raro y me preguntas a dónde voy. Te respondo con la dulzura que soy capaz de darte: salgo un rato, tienes algún antojo. El de siempre, chocolate y películas. Y yo te complací, como de costumbre. Salí.

Para cuando regresé, te vi con poca ropa. Corrí hacia tu torso desnudo y aterricé en tu abdomen. Estaba muy durito, justo como te gusta. Me abracé a él. Sabes que no puedo evitarlo aunque no te guste. Te pasas, nena; dices como si nada. Yo me sonrojo. Me levanto y pongo la película a correr. “Basada en el libro de Colette”, se lee en la tapa. Corre cinta.

Chocolate: tu cuchara gotea. Otra vez. Te digo de frente; te quiero. Beso tu frente. Tengo calor. No quiero irme, pero debo dejarte. Te lo digo de frente; más que a mi almohada, rociada con tu perfume. Película en un televisor gigante pantalla plana o cine barato: a tu elección.

Sonríe, por fin. FELIZ CUMPLEAÑOS 18. Ya tas viejita, tanto como mi almohada :)

Irene, te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario